Hace tiempo que Livi y yo venimos retrasando una importante misión: ir al Sprüngli, la súperchocolatería suiza. Lo cierto es que estábamos pendientes de Andy, una amiga de Livia que también se muda a Zürich (en su caso para trabajar en Zug, a 20min en tren), porque la idea era ir las tres juntas. Así que aprovechando su visita durante este finde, la cita estaba fijada y la misión también.
Como la historia en sí no tiene demasiada miga, y tampoco nos deja en mejor lugar, sólo informaré de que a la tercera hemos conseguido entrar (las dos anteriores nos cerraron la puerta en la cara, es lo que tiene leer mal los horarios), y como prueba os dejo un par de botones :). [Ps: La receta del chocolate casero del Sprüngli es tan secreta y tan casera que no han sido capaces de preparar un chocolate caliente sin leche para Livi............]
¡Misión cumplida!
| ¡Schoggiiii! |
| ... el escaparáte de detrás es taaan tentador... |
| ¡Livi y Andy al ataque del chocolate! |
... y NO entrar en el Sprüngli nos dio la opción de arcercarnos al lago a tomar el sol :)
uhhh!! k mono de chocolate :) yo hice un bizcocho con chocolate y nueces ... ñaaaamm!!!
ResponderEliminar... ése es un sitio en el que repetiremos, don´t you worry little darling ;) ...
ResponderEliminar¿Por qué las personas encogen delante de tazas vacías en esa cafetería? Si hubiese habido una tercera foto seguro que estaríais dentro metidas...
ResponderEliminar¡¡Es verdad, las tazas son gigantes!! mmm.... chocolateeee.....
ResponderEliminar... Vicky, y eso que (aún) no lo has probado ;D ... yo me regalaba una bañera de ese chocolate :)_
ResponderEliminarSólo tengo una cosa que decir. Perdón. Balbucear:
ResponderEliminarChoooocolaaaateeeeeeeeeeeeeeee.....